Curas arrechos

El Generalísimo río de buena gana. ¡Las ocurrencias de Abbes García! La última vez que se le debía haber parado la verga a ese español matusalénico sería veinte, treinta años atrás; acusarlo de tirarse a las beatas de La Vega era muy optimista; a lo más, manosearía a los monaguillos, como todos los curas arrechos y amariconados.

Del libro: La fiesta del chivo
Autor: Mario Vargas Llosa


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