Hospitalidad sureña
- ¿Cuál quieres? -me preguntó.
- ¿Es tan fácil?
- Es simplemente hospitalidad sureña.
Había una en la que me había fijado, algo mayor que las otras, con dientes protuberantes. Pero los dientes protuberaban de una manera perfecta, empujando hacia afuera los labios como una abierta flor apasionada. Deseaba poner mi boca junto a aquella boca. Llevaba una falda corta y a través de sus pantys se revelaban unas buenas piernas que no paraban de cruzarse y descruzarse mientras ella se reía y bebía y trataba de de bajarse la falda sin conseguir que se quedara mucho rato tapando nada. Me senté a su lado.
- Hola, yo soy -empecé a decir…
- Sé quién eres. Estuve en tu recital.
- Gracias. Me gustaría comerte el coño. He conseguido hacerlo muy bien. Podría volverte loca.
- ¿Qué piensas de Allen Ginsberg?
- Oye, no cambies de conversación. Quiero tu boca, tus piernas, tu culo…
- Muy bien -dijo ella.
Del autor: Charles Bukowski
Del libro: Mujeres
Acerca de esta Entrada
Estás leyendo “Hospitalidad sureña,” una entrada de Mandochas webBloG
- Publicado:
- agosto 30, 2010 / 11:39 pm
- Categoría:
- Frases Corrosivas
- Etiquetas:
- bukowski, chinaski, hospitalidad, mujeres
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